Homenaje a todos los hermanos y espectadores de la Congregación
Valga como homenaje a todos los hermanos y espectadores de la
Congregación estas palabras que creo resumen perfectamente el
sentir de esa fría mañana en Zamora.
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<< Madrugada de sentimientos. Viernes Santo en Zamora >>
Apenas se ha metido de nuevo el Yacente en su Iglesia esperando que
otro año vuelva a caminar por las calles de Zamora, se comienzan
a escuchar unos sonidos de sordina y tambor destemplado: es el
Merlú. Algunos congregantes que se encargan de esta labor, van
avisando a los cofrades por toda la ciudad para acudir a la
procesión. Como ecos de otro tiempo, se escuchan a lo lejos por
los distintos barrios de la ciudad.
La hora se va acercando. Por las calles se ven ya muchos cofrades con
la túnica y cruz que se dirigen hacia la Plaza Mayor. Pero otros
no llevan túnica, sino un pañuelo al cuello. Estos se
dirigen al Museo. Son las cuatro en el Museo, y allí muchos
hermanos de paso se congregan para poner pies a los pasos que tanto
tiempo han estado esperando para ver en la calle. Rápidamente
pasan dentro del Museo, y se dirigen hacia su paso. Allí se pasa
lista a los cargadores de cada grupo escultórico. Los nervios
empiezan a aflorar. Casi siempre hay alguien que falta. Entonces todos
los cargadores, independientemente de su profesión y
posición social, se juntan en un esfuerzo común. Se
pueden ver los cargadores veteranos, y otros que cargarán por
primera vez. Tampoco podemos olvidar a los suplentes que acuden con la
esperanza de poder cargar este año si alguien no está,
pero se van al poco tiempo al saber que este año tampoco
podrán cargar con el paso al que tanta devoción le tienen.
Allí están los pasos. Han estado esperando todo un
año. Y en esos momento se mezclan una serie de sentimientos en
los que el tiempo pasa muy deprisa. Poco a poco se van ajustando las
plantillas de cargadores. Cada cuál en su sitio y a la orden de
"¡ uno, dos, tres !, ¡ arriba ! " los pasos se ponen en
pie. Comienzan a salir por las puertas del Museo todos. Ya está
"La Caída" otro año más, con el Niño de los
Clavos deseando ver la calle. Y le siguen el resto: impresionante
Redención, Crucifixión, Elevación,
...todos...Comienza "la carrera".
Mientras tanto en San Juan ya está tocando el Merlú. Una
multitud de espectadores y cofrades tratan de ver ese mágico
momento en que el Cinco de Copas comienza su baile dentro de la
Iglesia. En Renova ya comienza a caminar la banda de cornetas y con
ella todos los hermanos. La procesión está en marcha.
Los pasos hacen "cola" en la C/Ramos Carrión para que pase el
Cinco de Copas. Y cuando ya esta en la calle todos los pasos le siguen.
La procesión parece distinta a esa horas con el cielo oscuro, y
las luces que iluminan los pasos. Tienen una especial belleza.
El tiempo pasa rápido. La procesión ya está en la
Plaza de Alemania. Qué frío hace allí todos los
años. Y siempre hay gente viendo allí el paso de la
Congregación. Han madrugado otro año más para ver
esta mágica procesión.
Los pasos se dirigen hacia las Tres Cruces. Allí ya está
casi despuntando el alba, y sobre la silueta de las Tres Cruces se
distinguen perfectamente los pasos: la Verónica, la Soledad,
...Adquieren una apariencia casi distinta con esos primeros rayos de
luz.
Al poco comienza el descanso tan merecido para todos. Hay que reponer
fuerzas, pues todavía queda mucha procesión.
Ahora la procesión parece distinta. Tras los 35 minutos de
descanso se ponen de nuevo en marcha todos los pasos. Hay que hacer la
Reverencia a la Soledad. Es un acto digno de ver por todos los hermanos
de la Congregación.
El tiempo pasa rápido. La procesión ya está en la
Plaza Mayor. Allí algunos espectadores rompen en aplausos para
reconocer el esfuerzo de todos los cargadores y cofrades de la
Congregación. Dan la vuelta a la Plaza el Cinco de Copas, la
Caída, ...y uno a uno todos completan esa parte del recorrido.
Ya se dirigen todos al Museo. El último esfuerzo. Los pasos ya
están a punto de entrar enm el Museo. Algunos paracen no querer
entrar. Se resisten a permanecer un año entero en el Museo. Los
cargadores bailan los pasos por última vez. De nuevo algunos
aplausos espontáneos de espectadores y cofrades que allí
están.
Al final ya están todos los pasos en el Museo. Todos menos la
Soledad. Cruz en alto muchos cofrades la despiden en San Juan.
Parece que fue hace un momento cuando los cargadores estaban
allí en la puerta del Museo a las cuatro de la mañana, y
ya ha pasado la procesión. Hasta otro año no
volverán a verse los pasos por las calles de Zamora. De nuevo
volverá a escucharse el Merlú otro año más.
El Niño de los Clavos otra vez recordará a los
espectadores la Pasión en Zamora.
Ya queda poco.
La Caída - paso de la Cofradía de Jesús
Nazareno - Zamora
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